domingo, 30 de enero de 2011

48-. Generación Zzzzzzzzzzz

Clic. Las seis y media de la mañana. Por tercer día consecutivo me he despertado a esta hora sin gota de sueño, condenado a vagar el resto del día como un zombie debido al cansancio acumulado y la imposibilidad de seguir durmiendo. Mis niveles de melatonina deben parecerse al saldo de mi cuenta corriente.

Leo en el periódico que Douglas Coupland ha publicado una novela llamada Generación A. Tócate los cojones. Por si alguien no lo sabe, el señor Coupland se hizo mundialmente famoso en el año 1991, al publicar su primera novela, titulada Generación X. En ella, Coupland "conseguía conectar con el zetgeist del momento." (Os juro que he leído esta frase tal cual en una crítica en la web de EL MUNDO mientras me documentaba para escribir esto).

Yo leí la novela en su día, y, sinceramente, me dejó bastante frío. Me pareció un remedo de Easton Ellis, que a su vez es un remedo de Jay McInerney, y mi opinión no ha cambiado con sus siguientes obras. La suerte que tuvo el tío Douglas, es que con su primera novela acuñó uno de los conceptos más exitosos de la publicidad moderna, usado hasta la saciedad para anunciar mil productos distintos, desde coches a condones.

Tiempo después, con las cuentas saneadas y harto de ver su fea cara - lo siento, el tipo es objetivamente feo - en cualquier soporte mediático que estuviera en la onda, Coupland se dedicó a criticar las campañas inspiradas en su hallazgo, clamando al cielo que había sido engullido por la maquinaria que denunciaba, acusando al mundo de no haber entendido su obra.

Pues bien, ahora va el tipo y, después de dar bandazos durante años (lo único potable publicado por él después de Generación X es un libro de cuentos llamado La vida después de Dios), decide cagarse en los principios que tanto defendió y hace este inefable guiño comercial hacia su obra más conocida, pero no contento con eso, no tiene ningún problema en afirmar que "Generación A es una adaptación futurista de Generación X".

Tócate los cojones. ¿Lo he dicho ya?

Todo esto viene a cuento porque, según el tío Douglas, los integrantes de la generación X eran esos chicos cercanos a los 30 que de repente se habían dado cuenta de que ya no podían estar por más tiempo bajo las faldas de mamá y les quedaba un largo trecho en sus aburridos trabajos hasta la jubilación.

Bien, basándonos en esa definición, puedo afirmar sin miedo a equivocarme que por fin hemos llegado al final del abecedario. Felicidades a todos.

Yo, con la herencia genética y los hábitos que tengo, no creo que llegue a verlo, pero para cuando lleguéis vosotros, la jubilación será algo a medio camino entre un recuerdo nostálgico y la ciencia-ficción. ¿Trabajos aburridos? Inscribiros en infojobs y decidme cuánto tardan en llamaros para una entrevista, si os llaman.

A la mayoría de los integrantes de nuestra generación les encantaría languidecer cómodamente en un trabajo aburrido hasta que llegara el momento de que el estado les devuelva lo que les ha estado quitando durante toda su vida laboral. A mí no, ha quedado claro en posts anteriores, pero respeto que alguien quiera cotizar durante 35 años y luego espere ser retribuido por los servicios prestados.

En lugar de eso estamos obligados a vivir en el momento presente, preocupados sólo por los gastos de este mes, porque el próximo día 1 volveremos a estar a cero y, con la inseguridad laboral a la que ya nos hemos acostumbrado, dios, perdón, el estado, o la empresa en la que trabajáis, dirá.

Vivir en el presente es una opción de puta madre si es eso, una opción, pero cuando se convierte en una obligación dan ganas de salir a la calle cual egipcio rutilante y empezar a romper lo que te salga al paso.

Douglas, tío, eres una nenaza.

Iba a terminar el post aquí, pero me acabo de acordar de que mientras, quien más quien menos, estamos todos preocupados por cómo pagaremos el siguiente mes de alquiler o la siguiente letra de la hipoteca, por cómo coño vamos a tener un hijo y proveer para él lo que necesite, o por de qué cojones vamos a vivir cuando tengamos las encías desnudas y las manos retorcidas por la artritis, hay una marca de coches de lujo, llamada infiniti (esa i latina final no puede ser más hortera), que vende sus vehículos con un sensor de borborigmos, es decir, un aparato que mide los ruidos de tu estómago. Es decir, ¡¡¡EL PUTO COCHE TE AVISA DE QUE TIENES HAMBRE!!!!

What the fuck?

La cosa funciona así: si el sensor detecta más ruidos de los normales en tu estómago, te avisa de ello, no se te fuera a pasar, y, a través de la guía Michelin incorporada en su GPS, te da distintas opciones para que sacies tu apetito. Por si esto no fuera suficiente, mientras te diriges al restaurante elegido, a través de su sistema de aire acondicionado, el coche libera UNA AGRADABLE ESENCIA DE ACEITE TRUFADO para que llegues a destino totalmente preparado.

La inmoralidad es esto, y no el sexo anal.

Canción de la mañana: Generation Spokesmodel, de Mudhoney. Porque estoy hasta la polla de los llamados profetas generacionales.


8 comentarios:

Viuda Dehombrepez dijo...

Y sabrá distinguir entre los ruiditos de hambre y los dolores de estómago por los nervios? qué tristeza que el coche controle tu vida.

Elisa dijo...

Totalment d'acord, però sense tants referents... La meva cultura literària no és tan vasta, sorry...
Però sí, m'agradaria tenir una idea sobre què estarem fent en 3 mesos... (ja no poso en més perquè em conformo amb això...)

la elfa dijo...

Bueno he de reconocer que lo del coche no me lo creia... alucino!! joder menuda gilipollez. Ademas se supone que es una medida de seguridad, no? y entonces que pasa con la parte de elegir restaurante segun tus gustos en el GPS mientras conduces??

srta. Sinsentido dijo...

Encontré el post divertido (más allá de lo risible del auto de lujo para el hambriento).

Fupe bueno volver por aquí...

Eclipse dijo...

yo tampoco creo en los profetas generacionales.
y este post me dio una punzada en el estómago, algo así como miedo a crecer (más agudo del que siempre he tenido)

Bubu dijo...

coño me encantó esta entrada y volver a leerte.
Hay gente que considera el sexo anal inmoral?

me seguiré pasando por aquí.

ML dijo...

Ganas de leerte saciadas! lo próximo será verte! qué casualidad que hayamos vuelto a la vez! se habrán alineado los astros cibernéticos? Let's dance again, then!

ruidoperro dijo...

Viuda:
estaría bien que cuando el coche detecte los ruidos producidos por los nervios te dispensara una receta de orfidales. Bromas aparte, sí, es muy triste.

Elisa:
Per a mi tres mesos és una eternitat, em comformo amb dues setmanes.

Elfa:
¿Quién quiere medidas de seguridad? Es mucho más importante presumir delante de tu jefe, tus amigos, tu amante...

Srta. Sinsentido:
Gracias. Fue bueno recibir tus visitas de nuevo. Vuelve cuando quieras.

Eclipse:
Bienvenida al club. el reloj biológico es un psicópata hijo de puta.

Bubu:
Gracias. Yo no lo considero inmoral, desde luego, pero sin pensar se me ocurren varios nombres. Probablemente los mismos que consideran moral dejar que África se muera de sida, pero esa es otra historia. Mi ruido perro y yo estaremos encantados de seguirte recibiendo.

ML:
Cuento los días para lo próximo, je. Las ganas son recíprocas, habrá que encenderle una vela a los astros esos amigos tuyos.