sábado, 8 de enero de 2011

45-. Un momento tan bueno como cualquier otro.

O incluso mejor que muchos, para retomar este blog. Escribo desde la oficina en la que estoy condenado a pasar cinco tardes semanales para paliar los problemas económicos que aún arrastro de mi vida anterior, y, puestos a malgastar tiempo, mejor hacerlo en estas líneas que temrinar de entrgarme al corporativismo más salvaje.

Ha pasado mucho tiempo. Demasiado. Escribí aquí regularmente durante casi dos años, en el que fue probablemente el último episodio de mi vida anterior, y me gustaba, me gustaba mucho. Disfrutaba leyendo los comentarios de mis lectores, que nunca fueron muchos, pero sí fieles, y me lo pasaba como un enano viviendo las experiencias que nutrían al blog primero, volviéndolas a vivir al traspasarlas al mundo virtual después. Aunque si se bueca un poco en sus entrañas, también tuve mi ración de hiel.

Poco a poco ese agradable vértigo fue desapareciendo. La única condición que me autoimpuse cuando abrí ruido/perro fue no censurarme, contar lo que quisiera del modo que prefiriera, pero sin endulzarlo o saltarme partes que fueran importantes por pudor o decoro. Y funcionó durante un rato. Después simplemente se volvió extraño. Es extraño hablar de las rallas que te has metido un sábado por la noche cuando sabes que te leerá tu padre, por ejemplo, o hablar de los bajos impulsos que te despierta alguien cuando sabes que tu chica, con el primer café de la mañana, lo que hará será descubrirlo.

Además, ciertos eventos sucedidos en esa última etapa de mi vida anterior, y que su pongo que terminarán apareciendo, aunque sólo sea de forma tangencial, también ahora aquí, consiguieron que cada vez hubiera más personas que leían ruido/perro a las que no quería herir, y otras tantas a las que no quería darles el gusto de saberme herido.

El resultado final es que dejé morir a ruido/perro de inanición, y los ojos que solían posarse aquí volaron hacia ramas más verdes.
Ahora es distinto. No tengo novia, ni padre, ni madre, ni perros que me ladren. Estamos sólo yo y mi nueva vida, una vida que, igual que la anterior, me gusta pocas veces, y me aprieta la mayoría, pero es la que tengo y de la que escribo. Ayer me di un garbeo por este blog, uan vez tomada la decisión de volver a escribir, y descubrí que ya no soy la persona de posts anteriores. Sopesé la idea de abrir un blog nuevo, incluso pense un nombre y lo ocupé en blogger para evitar quedarme sin él, pero al final me dio pena dejar todo lo escrito atrás, así que le he lavado la cara a mi ruido perro y le he puesto un collar nuevo, negro, con tachuelas, como no.
Me da mucha pereza hablar de todo lo ocurrido durante todo este tiempo. Porque han pasado muchas cosas y varias todavía duelen, por lo que, como decía antes, prefiero dejar que se vayan filtrando con lo que me queda por vivir.

Aquí empieza otra etapa, como siempre, seréis bienvenidos cada vez que me queráis acompañar en mis urgencias.

Canción de la noche: Silver soul, de Beach House, porque llevo todo el día con ella en la cabeza y porque, sin duda, está en el top 5 de las mejores canciones de 2010

5 comentarios:

la elfa dijo...

Has vuelto! que alegria =) te echaba de menos!!!

Estela dijo...

Un placer leerte de nuevo. El tiempo pasa para todos, así que mejor pasarlo acompañado, y qué mejor compañía que tu banda sonora... Un beso.

Viuda Dehombrepez dijo...

Aquí la que fue Cardhu (Pi) y también dejó morir el blog por historias pendejas que ahora hacen parte de la anécdota. Te puse en mis listas de blogs de las Historias del hombre pez a pesar de que evidentemente tu Ruido estaba calladito, pero era por si volvías: no podía perdérmelo.
Me alegro.
Te leo.
un abrazo grande.

Wilgefortis dijo...

pues sí, está muy bien que hayas vuelto

ruidoperro dijo...

Elfa:
Muchas gracias, si lo sé vuelvo antes.

Estela:
Gracias, la banda sonora de momento está en el aire, en cuanto tenga un rato me pongo a ello.

Viuda:
Que alegría encontrarme a alguien de la vieja guardia. Gracias por mantenerme en la lista. Ahora me doy un paseo por tu nuevo mundo.

Wilgefortis:
Muchas gracias, no recuerdo haberte visto antes por aquí, pero en cualquier caso estoy encantado de que estés, vuelve pronto.