domingo, 28 de febrero de 2010

43-. Parece que he vuelto.



Bienvenidos. Mi ruido perro está encantado de volver a saludaros, y mueve la cola y el hemisferio izquierdo de su cerebro al mismo compás.

Llevo días pensado en volver a escribir aquí. Atrás queda probablemente la época más convulsa y oscura de mi vida, y aunque todavía no estoy preparado para escribir de ello en este blog, y, sinceramente, no sé si lo voy a hacer alguna vez, aquí estoy, tecleando de nuevo debajo de una foto, poniendo letras virtuales en hilera con la esperanza de que alguien las lea.

Mi época negra se ha resuelto con varias bajas, entre ellas la de los dos perros de la foto de cabecera. Un buen día se acercaron y me dejaron claro que ellos no tenían la culpa de que yo me quisiera ir de casa, y allí se han quedado, viviendo donde y con quien vivían antes de que yo cogiera una maza para echar abajo los muros de mi vida que me molestaban. A veces les veo mover el rabo desde la calle, pero aún me faltan cojones para subir y llevármelos de paseo.

Es cierto que por los agujeros de los muros entró una riada de barro que ensució las paredes hasta más allá de las marcas de la anterior inundación, salpicando libros y ropa de fango, matando todos los matices y llevándome de un lado a otro, golpeándome con cada esquina afilada, con cada saliente, haciéndome olvidar todo lo que - mucho o poco, no lo sé - sabía, y llenándome la cabeza de verdades ausentes, realidades ajenas y sueños vendidos previamente a otro comprador con más y mejor presencia, pero, como todas las horas, la más sombría tardó sólo sesenta minutos en desaparecer, y he podido rescatar mis restos de entre los charcos.

Ahora estoy tendido al sol, algo poco creíble en este Madrid de lluvias y vientos, pero aprovecho los pocos rayos que cazo cada día y ya casi estoy seco. Me molestan las agujas de tender tirando de mi piel contra la cuerda, y el balanceo del viento a veces me da náuseas. Probablemente mañana ya baje a suelo firme, y lo primero que haré será engullir, por este orden, una tortilla de patata y cebolla y veintitrés croquetas de jamón, hasta que las costillas dejen de intuirse debajo de mi piel.

Junto con mis restos, recogí los sueños que aún estaba intactos, los sacudí y los tendí a mi lado. Puede que tarden un poco más en secarse que este cuerpo enjuto y pálido desde el que miro, pero, si el barro no los ha hecho encoger, volveré a probármelos un día de estos, a ver que tal luzco con ellos. No tengo otros, para qué vestirme de algo que no soy ni quiero ser. Si el resultado es que de ésta tengo que andar desnudo el resto de mis días, me mudaré a tierras más cálidas, donde no haga abrigarse para vivir.

Es todo tan incierto. El otro día, Benedetti, desde el bar donde ve pasar las tardes ahora que se ha aburrido de vivir entre humanos, me dio fuerte entre los ojos. Cuando creíamos que teníamos las respuestas, me dijo, de pronto nos cambiaron todas las preguntas. Viejo cabrón. Después me guiñó un ojo y se alejo de mi tarareando 1969, de Los Stooges. Sí, a mí también me sorprendió que Benedetti tarareará a los Stooges, me lo imaginaba más de Mercedes Sosa, supongo que tuvo esa deferencia porque se estaba metiendo en mi cabeza, y no en la de un aficionado al nuevo cancionero.

En fin, que yo, mis dudas y mis deudas os saludamos desde nuestra nueva habitación. Si es que queda alguien para saludar.

Buenas noches.

Canción de la noche: Evidentemente, 1969, de los Stooges. Si Don Mario vuelve alguna vez, le estaré esperando con mi guitarra eléctrica colgando de un hombro.


15 comentarios:

Martín dijo...

sigo atento a tus ladridos.
saludos
M.

ana dijo...

Hola
Acabo de caer por aquí, me gusta mucho tu música
Me quedaré un ratito

la elfa dijo...

Por fin vuelves, que alegria! esta elfa te ha echado de menos =)
Ya sabes lo que dicen, despues de la tormenta llega la calma. Eso te deseo.

Sascha! dijo...

Esos perros ya estaban flacos de tanto esperar a que los alimentaras, es bueno tenerlo de regreso.

PARBA dijo...

Buenos días.

Una buena noticia tu vuelta. Pendientes de tus ladridos quedamos.

lolita dijo...

Es una buena noticia tenerte de vuelta con tu ruidoperro! Ya decía yo que en algún momento tenías que volver a ladrar!

Saludos

Lolita

Pi dijo...

Mi vértigo por volver a Madrid, mis deudas y mi montaña rusa particular también te saludan, querido Ruido.
Un abrazo grande!

supercrisis dijo...

guau! guau!

Nayra dijo...

La elfa me lo dijo al otro lado del teléfono: ha vuelto ruidoperro!
Bentornato, como se dice en mi otra tierra. No dejes pasar medio año más.

Eclipse dijo...

bienvenido!
me alegra muchísimo volver a leerle y se lo recibe por tierras más cálidas cuando guste, auqneu aquí ya se avecina un invierno del que ni quiero saber.
un gusto, nuevamente, volver a saber de ti.
abrazos apretados.

Elisa dijo...

Ja et trobava a faltar! Ens veiem en breu, oi? Molts petons!

María Leach dijo...

Valiente!

Wilgefortis dijo...

no soy la única, me alegra que vuelvas

Bubu dijo...

De tanto en tanto uno se pierde por palabras ajenas y es capaz de sentirlas como propias por tratarse de historias similares.

gracias,

kAoTicA AnNa dijo...

quina alegria tornar-te a llegir!!!