sábado, 21 de marzo de 2009

37-. Attica State.



Bienvenidos. Me pregunta mi ruido perro que por qué siendo zurdo, toco la guitarra como los diestros, y yo no sé qué contestar.


Yo tenía quince años y un piano, pero en 1993 todos queríamos ser Kurt Cobain, y con un piano no ibas a ningún lado, así que lo aparqué en una esquina del salón de mi casa y conseguí que mis padres me regalaran una guitarra eléctrica de las baratas por mi cumpleaños.


Poco después empecé a recibir clases de un guitarrista de mi barrio que tocaba en un trío especializado en bodas, bautizos y comuniones, pero no nos entendimos. Yo hablaba de Jimmy Page y él de bossanova. Duramos poco. En esa época empecé a sacarme discos enteros por la noche, de oído, con los auriculares puestos para no molestar a padres ni vecinos.


Un día me enteré que Litus y Magán tenían un grupo, y entrar a tocar con ellos se convirtió en la misión más importante de mi vida. Un domingo por la tarde me hicieron una prueba. No recuerdo qué toqué, probablemente algo de Nirvana, y después improvisé un solo ortopédico con la única escala que me dio tiempo a aprender.


El veredicto fue tajante. Ellos lo que querían era un bajista. O soltaba la guitarra y agarraba el bajo o no había grupo. Así terminó mi corta carrera como guitarrista. El mismo día de mi ingreso en el grupo echamos al hijo del médico del pueblo, que además de no saber tocar, no tenía pintas ni actitud. Nunca nos lo perdonó. Supongo que el hecho de que la batería que usábamos fuera suya y nos negásemos a devolvérsela o pagársela tuvo mucho que ver.


Nos llamábamos Requiem, así, sin tilde, y ensayábamos por la tarde después del instituto y los fines de semana, en el garaje de la abuela de Magán, hasta que la pobre mujer o algún otro vecino golpeaba en la persiana metálica hartos de no oír el televisor. A mí el nombre nunca me gustó. Mi primer bajo fue un fender jazzbass precioso que me prestó el hermano mayor de Litus. Pesaba un quintal.


Meses después de empezar a ensayar nos llegó el primer concierto, junto con otras bandas del pueblo, en las fiestas de mi barrio. Sólo me dio tiempo a aprender a usar la primera cuerda del bajo, el resto estaban de adorno. Cantábamos en inglés, pero Litus, el cantante, no sabía ni media palabra de ese idioma, y el resultado eran unas ensaladas ininteligibles de vocablos arapahoes la mar de divertidas. Aun así, tuvimos las agallas de “versionar” a U2, a Nirvana y a Bad Religion.


Con el tiempo me compré un bajo, un Washburn negro que todavía conservo y toco, y aprendí a usar las tres cuerdas restantes. Litus mejoró su rasgueo y su acento de Bristol, y Magán se compró una batería propia. Nos mudamos a un local más decente y la que más se alegró fue la abuela. Conseguí que nos cambiáramos el nombre por el de Attica State, que es el título de una canción poco conocida de Lennon. Empezamos a componer. Yo escribía las letras, en inglés, con la ayuda de un diccionario, y Litus la música.


Pasó un año, o quizá dos. Entre ensayos y conciertos, los tres perdimos la virginidad, los tres bebimos hasta vomitar, los tres probamos las primeras drogas, a los tres nos destrozaron el corazón.


Tocábamos casi cada fin de semana, en fiestas y bares de nuestro pueblo y pueblos vecinos. Con cada concierto empezamos a adquirir una fama de tipos raros que nos encantaba. Nosotros éramos los que salíamos a tocar en pijama, los que dábamos conciertos piratas improvisados desde la emisora de radio local, los que tocábamos tumbados en el escenario, los que introducíamos sus conciertos con medio minuto de gritos. Vistos ahora, no parecen grandes alardes, pero dentro de la comunidad post-adolescente de un pueblo de quince mil habitantes causaban su efecto.


Empezamos a rivalizar con otro grupo del pueblo, llamado Nothing Against Noise. El origen de esa rivalidad residía en que mi novia me había puesto los cuernos con su cantante. En esa época fue una tragedia. Al final, la chica pasó de los dos e inició una historia mucho más estable con el batería de ese grupo, que hoy es un gran amigo. De ella hace años que no sabemos nada.


Llegó EL CONCIERTO. El premio era grabar una maqueta. Diez minutos antes de salir a tocar yo me estaba metiendo speed en un baño, invitado por dos rostros que con los años han perdido sus facciones, y Litus vomitaba en el baño contiguo, víctima de una de sus resacas inolvidables. Magán ni siquiera había llegado. Aún así tocamos. Quedamos cuartos, pero no nos importó, los que ganaron hacían rock en catalán, nosotros estábamos en una onda muy distinta.


Litus y Magán se fueron a la universidad, a Barcelona. A mí todavía me quedaba un año para poder acompañarles. Abandonamos a Kurt Cobain y adoptamos a Thom Yorke como referente. Las canciones compuestas en esa época pasaron a tener más de tres acordes, yo ya no necesitaba el diccionario para escribir, y la voz de Litus adquirió el grado de rotura con el que siempre habíamos soñado.


Decidimos que era indispensable grabar una maqueta por nuestros medios, lo que hacíamos era demasiado bueno como para quedarse entre las paredes del contenedor naval en el que ensayábamos, pero siempre aparecía algo más importante que hacer. Los ensayos quedaron relegados al sábado por la noche y solían terminar en horizontal. Al final, nos acostumbramos a tocar en los bolos sin ensayar y con instrumentos prestados.


El sueño duró poco más. No recuerdo por qué, agradecería a cualquiera de los dos aludidos que completaran la historia en este punto. Sólo sé que ese verano empecé a trabajar en el bar de moda y no pedí fiesta para tocar en un concierto. Litus y Magán lo interpretaron como que por fin había terminado de venderme, fuera quién fuera el comprador. Puede que fuera verdad, pero también es cierto que ya no tenía ganas de seguir tocando.


Ahora, cuando regreso al pueblo, solemos montar conciertos improvisados en algún local. En ellos están todos los que estaban en esa época, más muchos de los que me vieron intentar ser inmortal años después. Siempre me sorprende que siga acordándome de las canciones.


La foto que ilustra lo que escribo iba a ser la portada de nuestra maqueta. Nos la sacó Montse, inmortal por méritos propios y lo más parecido a una groupie que tuvimos jamás, una noche de tantas en el puerto. Ella misma la escaneó y me la envió hace tiempo, acompañada de un "¿te acuerdas?" seguido de muchos signos de admiración. Yo estoy en el medio, Litus a la derecha, Magán es el que queda.


El otro día leí que la media anterior a un éxito en un proyecto personal es de diez fracasos. El dato me pareció una parida, pero me hizo hacer una lista de mis fracasos mientras espero ese éxito prometido, y de todos ellos, Attica State es el que recuerdo con más cariño.


Canción de la noche: Jeremy, de Pearl Jam. Porque una vez hicimos una versión tremenda de ese tema en un garito de San Antonio, o al menos así la recuerdo.


Buenas noches.

14 comentarios:

Pato dijo...

Muy buena historia, Ruido. Merecía ser contada.
Vergüenza me da a mí el no haber pasado de "Los pollitos dicen" con la flauta en 2º de EGB...

Lorena Ceballos dijo...

Y entonces nunca se grabó nada? hubiera estado tierno poder escucharte tocando el bajo con una sola cuerda, hasta evolucionar a 4 cuerdas.

Pi dijo...

Diez fracasos? qué vértigo empezar a contar...
Qué historia más guay, yo me habría enamorado de uno de esos chicos raros fijo, pero habría pedido Black en lugar de Jeremy, más íntima.

Eclipse dijo...

genial!! estas historias, aunque fracasos, merecen el recuerdo.
yo con la música, ni allá, pero fracasé con muchas otras artes y emprendimientos adolescentes.
y casi todo deja lindos recuerdos

Anónimo dijo...

Que caña recordar estas cosas, la verdad, aunke aparezco en la historia, no sabia mucho de ese bajista, solo que era un chico con el corazon roto por una chica que mas tarde me lo rompería a mi. Gracioso visto así verdad? pues no nos hizo ni puta gracia a ninguno de los dos.
Por suerte hoy en dia puedo tenerle cerca, pese a la distancia.

Y si, es una historia auténtica k merece ser contada, pero k no os engañe, ese bajista hace tan solo unos meses estaba en un escenario con una parte de esos personajes immoratles, e incluso tocó un tema de su Attica State! nunca dejó de tocar...y nunca perdió ni la imagen ni la actitud.
Una abrazo y nos vemos pronto :)

srta. Sinsentido dijo...

Termino de leer el post y extrañamente siento que mi guitarra me mira con desaprovación por su larga estancia en el rincón más olvidado de mis rutinas. Te agradezco de su parte la historia...

Saludos!!

Elisa dijo...

Quines pintes... Heu canviat sí! A veure quan torneu a tocar tots. Si no recordo malament amb Violet ja has fet algun bolo...
Aquests fracassos són els que ens ensenyen a viure i tirar endavant, raó per la qual no són fracassos en absolut, sinó experiències que s'han de viure abans de poder seguir endavant.
Ens veiem al pont de maig, espero!
Ptns
PS: per cert, merci pel comentari, necessitava sentir això, perquè quan estic trista no necessito que es racionalitzi sobre què ha passat, sinó que s'escolti el què sento. Els perquè no són el què comuniquen, sinó els com

Chafan dijo...

8 ladridos en aquest moment para Andresito.

Los recuerdos de siempre sí son inmortales. Cada vez más dulces, cada vez más lejos pero ahí quedan.

¿siempre pones la cara estática en las fotos? me pregunto por qué por qué por qué

ruidoperro dijo...

Pato:

Muchas gracias. Un día me enseñas esa canción, la de los pollitos, que no la sé, y nos marcamos un dúo punk-nostálgico de flauta y bajo.

Lorena:

Litus, cantante en esa época y desde entonces uno de mis mejores amigos, conserva algún cd y alguna cinta de vídeo, pero ahí yo ya tocaba con las 4 cuerdas, jeje. la verdad es que esas reliquias no tienen precio.

Pi:

Exacto. Black era para tocársela a la chica que te gustaba en un ambiente más íntimo. Ésa o algo de Bowie, a veces incluso funcionaba.

Eclipse:

Sí, ese tipo de fracasos dejan una huella tan bonita que da hasta pena considerarlos como tal.

Anónimo:

Hoy no me va a costar nada adivinar tu identidad. Me he reído con lo de que a ninguno de los dos nos hizo gracia que esa *#&%*!!! nos rompiera el corazón. A ver si este mayo nos marcamos otro conciertillo, que tengo mono. O Cuando menos, un pedo encima del olivo.

Mrs. Meaningless:

Tócate una de los Clash de mi parte con tu guitarra, ya verás como se le pasa. A veces también escucho a mi bajo quejarse cuando lleva demasiado tiempo debajo de la cama, pero después de un poco de slapping vuelve a sonreír.

Elisa:

Si, en vaig fer un amb ells l´estiu passat, i va ser molt guapo. Jo el pont de maig seré segur a Pala, que es casa ma germana. I de res, és ben bé com ho expliques.

Chafan:

No sé si te lo he escrito en un blog al final, pero yo también me apunto a cantarte "mi shely, mi shely" en caso de que se cumpla el comentario de Patry. Por cierto, ¿Qué quieres decir con lo de "cara estática"?

NoSurrender dijo...

Pues mira, yo también soy zurdo y siempre he tocado la guitarra como los diestros. Y si intento tocarla al revés, me descentro y no puedo.

Se te lee últimamente muy melancólico. Yo que tú aprovecharía ese estado de ósmosis con la otra parte de uno mismo que se produce en esos casos y haría música, que es un buen momento.

jopapa dijo...

Hola ruido , ara que sembla que de moment he guanyat a aquell senyor alemany que canvia les coses de lloc i cal aprofitar-ho , aquí van quatre lladrucs per aclarir-te quatre coses que sembla tens un xic fosques.

La culpa de que siguis un bon guitarrista dretà siguent esquerrà la té el teu mestre de piano , ja que va desestimar la nostre proposta de canviar el sentit de les cordes de la teva primera guitarra , ja que si així ho feiem sols sabries tocar la teva , en canvi si et costava més però aprenies com tothom podries agafar qualsevol guitarra. Un bravo per en Marti no et sembla ??????

La teva experiència com a guitarrista es més bona de lo que et sembla , cal recordar el concert que vas oferir una nit de santa Llucia al IES de Palamós junt amb el Roger Sala del tema Stairway to heaven de Leed Zeepelin amb els vostres punteigos , per sort no vareu cantar , encara al recordar-ho se me posen els pels com "escarpios".

I no oblidem els memorables concerts amb l'inmortal Litus al Castellet a canvi del bocata del sopar , o els del passeig , on vares començar a guanyar les teves primeres peles com a profesional del mon artístic , o els del carrer Major amb aquella noia de Girona que tenia una casa en front de la gasolinera Azur que no recordo el seu nom , manda güebs , quins collons has tingut tio.

En quant al teu primer concert de baixista com Attica State on vareu quedar quarts de quatre (es tot un merit quedar quarts , ja que hasta os podien haver desqüalificat ) em penso que va ser a Ticquet de Platja d'Aro on un pobre R-11 , que temps después va ser desgüassat i canviat per un Xsara per ser un cotxe típic que portavan els moros , os va fer de transport d'instruments , bafles , bateria i que més se jo , tota una experiència.

Ja ho veus fa quatre dies i sembla ahir.

Jopapa 1 - Alzheimer 0

Hostia !!! he estat una hora i mitja per escriure quatre ratlles he de perfeccionar la meva mecanografia , ah quin susto es que ja han canviat l'hora.

Una abraçada i a veure si la teva proxima entrada no tarda tant.

Nanit !!!!!!

Chafan dijo...

Cara estática: de estatus-estati... que no, joder, que parece que te obligasen, en cierto modo, con un arma para que posases o algo, es esa la sensación en ésta y en otra que vi.

Antígona dijo...

Tal vez la distinción en la vida de uno entre éxitos y fracasos sea un tanto taxativa. Lo importante no es si se llega o no al puerto fijado, sino lo que se aprende mientras seguimos navegando. Y es que las rutas se van redefiniendo conforme se avanza, y creo que tiene que ser así. A veces la máxima coherencia con uno mismo reside precisamente en la incoherencia.

Un saludo

ruidoperro dijo...

No surrender:

Curioso que lo comentes. Algo melancólico ando, es verdad, y algo de música he hecho últimamente, aunque de momento parece que está destinado a criar polvo virtual dentro del disco duro de mi portátil. Por cierto, yo también sería incapaz de tocar como un zurdo, nos convierte eso en una suerte de renegados?

Jopapa:

Mare de déu, si n´he fet de coses rares, tu ho saps millor que ningú. Per cert, la noia es deia Laia, i al concert en realitat vam quedar 4rts de 7, però ben bé que ens podien haver desqualificat per dopping, je. Bona memòria, sí señor.

Chafan:

Me ha hecho gracia la declinación, al final va a resultar que también eres graciosa, menudo partido. Y sí, odio que me hagan fotos, lo cual es una putada, porque hay veces, muy pocas, también es verdad, que me fotografían 24 veces por segundo. debo ser un poco masoca.

Antígona:

Muy taxativa, y sobretodo sustentada en argumentos poco claros. Debe ser verdad lo que dices, que la meta es el propio camino, pero a veces es difícil seguir creyéndolo. Y sí, aunque suene a paradoja, a mí también me pasa, la incoherencia me mantiene coherente, al menos conmigo mismo.