lunes, 23 de febrero de 2009

34-. Hacía mucho, demasiado.


Bienvenidos. Mi ruido perro duerme a mi lado, la sonrisa aún cuelga de su hocico.


Son las siete y cinco minutos de la tarde. Llevo despierto trece horas y mis párpados amenazan con declararse en huelga y cortar mi comunicación con el mundo. No recuerdo la última vez que salté de la cama a esa hora.


Esta mañana, Laura se había quedado dormida frente al televisor viendo la ceremonia de los oscar, y mientras sorbía una taza de café he visto como Danny Boyle y un ejército de indios subían a recoger su premio por esa especie de drama romántico postmoderno y de olor a cúrcuma. En cambio, a Micky Rourke al final no le han dado el que todo el mundo creía que era para él, y encima esta semana se murió su perro. Vaticino un nuevo descenso a los infiernos de este hombre que si se hubiera muerto sería recordado como James Dean, pero que tuvo la desgracia de seguir vivo a pesar de sus intentos por autodestruirse.


Después de cotillear un poco los oscar he salido a fumar a la galería, pero el coche de producción ya estaba aparcado debajo de mi casa, y no he podido obviar los destellos de sus focos conminándome a bajar aunque aún no era la hora. Ya en el coche, en un ejercicio más bien sádico, me he enchufado el último disco de Dan Deacon en los oídos y, sin saber muy bien por qué, me ha venido a la cabeza Kerouac. Me he entretenido durante todo el trayecto en imaginar mi cuerpo lleno de fabulosos cohetes amarillos que explotaban como arañas.


Hoy me he vuelto a sentir actor, he pisado un rodaje de nuevo muchos meses después. Desde luego, no es un papel que vaya a convertirse en un punto de inflexión en mi carrera, pero lo he agarrado como si fuera un Roberto Zucco, o un Laertes, y lo he sangrado como sangro a mi cama después de una borrachera de dos días.


Pero como en casi todo lo que hago dentro de estas viñetas dibujadas por Daniel Clowes que conforman mi vida, el absurdo ha hecho acto de presencia una vez más. Mi último trabajo como actor me salió mientras un cáncer se comía a mi madre en un hospital de Girona, y consistía en dar vida a un tipo que es detenido por la policía acusado de proporcionarle marihuana a su madre enferma de cáncer. Ja. Como no podía ser de otra forma, ahora que mi madre ha muerto, hoy me he tirado todo el día rodeado de coronas de flores y ataúdes, dentro de un tanatorio de verdad, fingiendo que se me había muerto un amigo. Ja al cuadrado. Lo pienso y os juro que me río. Por suerte, parece que las cicatrices ya están secas y aguantan sin tirar demasiado. A ver qué tal mañana.


De todos modos, el momento que me ha impulsado a escribir lo que leéis no tiene nada que ver con el absurdo, ni, por una vez, con dolor, tristeza o muerte. Más bien todo lo contrario.


Habíamos terminado de comer, y, mientras los técnicos iluminaban para grabar la siguiente secuencia, me he tumbado a leer en el patio del tanatorio con un cigarro en la boca y un té humeante cerca de mi mano derecha. El primer sol cargado de buenas noticias del año me pellizcaba las mejillas. A mi izquierda, una de las mujeres más bonitas que he visto en mi vida tarareaba una canción que no he reconocido, a mi derecha, risas provocadas por bromas inocentes, incluso un tanto estúpidas, con sabor a chicle de fresa ácida. Detrás, la satisfacción de un trabajo bien hecho, delante, la perspectiva de seguir haciendo una de las cosas que más me gustan.


Hacía mucho que no quería detener el tiempo, quedarme a vivir en un instante, demasiado.


Canción de la noche: Wash away, de Joe Purdy. Porque si mi vida fuera una película dirigida por mí mismo en lugar de un cómic de Daniel Clowes, habría puesto un tema como éste de fondo en ese momento.


Hoy sí. Buenas noches.

10 comentarios:

Pato dijo...

Yo también vi la ceremonia hasta el final...
No te conozco en persona, Ruido Perro, y esta no es una declaración con segundas, pero hoy sé lo que sientes.

Eclipse dijo...

pero me alegro muchísimo de que haya estado tan bien el día!
quién no se ha imaginado su vida como una película, también?
yo incluso la relato mentalmente algunas veces (shhh... confesión estúpida)
besos para ti, ruidoperro

Pablo dijo...

vengo a ladrar tan fuerte que todos escuchen que Michey Rourke se merecía algo más que la muerte de su perrito esta semana. Mi pesame. LIndo lugar. =)

mge dijo...

Mickey Rourke ya ganó, poco vale un premiecito al lado de su actuación.


Muy bueno el texto. Saludo!

Nayra dijo...

Lo peor es cuando decides quedarte a vivir en un instante que no es que lo merezca realmente, sino que ofrece consuelo.
Me alegro de escucharte con este ánimo. Hacía mucho, demasiado que no te leía así.

Elisa dijo...

Doncs jo avui el què espero és que el temps passi ràpid, no em vull quedar en el moment d'ara, el d'ahir al migdia a empúriabrava potser sí, el d'avui només em fa desitjar que passin un parell o 3 d'anys ben ràpid, perquè jo no aguantaré gaire més. El pitjor: no trobo la manera d'expressar la tristesa que sento, perquè sempre, de cara a tota la resta del món, estic molt bé. QUan trobes un moment que t'hi vols quedar, és quan t'adones que el present no existeix.
Sento no estar més positiva, si de cas em desfogo al meu blog i deixo el teu tranquil.
Ptns
Elisa
PS: L'altra cosa que havíem de fer quan ens veiéssim era tocar el meu piano a quatre mans!

lolita dijo...

El que tiene un pie en el pasado y uno en el futuro se mea en el presente...

Lo tomo de una entrevista a Ray Loriga...

Suerte

srta. Sinsentido dijo...

Uff... Hace tanto que no tengo momentos así, creo que pondre play a la canción me proyectaré con los de hace tiempo.

Saludos!

ruidoperro dijo...

pato:

Algunas veces yo también creo saber cómo te sientes tú, debe ser por The Smiths.

Eclipse:

No se lo digas a nadie, pero yo también lo hago, aveces como si fuera Bolaño, otras como si fuera Vikram Seth, y la mayoría como Tom Sharpe.

Pablo:

Bienvenido. Me uno a tu ladrido, el Sr. Rourke es un actor muy infravalorado, aunque me temo que él hizo mucho por merecer dicha consideración. Me alegra que te guste mi lugar, quédate el tiempo que quieras.

Mge:

Bienvenido tú también. Visto así tienes razón, a saber dónde estaba y qué hacía un año atrás.

Nay:

Nadie ha dicho que esté mal pararse a descansar si tu intención es seguir andando después. Gracias, ni yo mismo me reconozco cuando estoy así.

Elisa:

Et pots venir a desfogar al meu blog sempre que vulguis, només faltaria. Per fi n´has fet un? Ara mateix em poso a investigar.

Lolita:

Ray Loriga me tuvo flasheado durante unos años, pero desde Tokyo ya no nos quiere me parece uan versión descafeinada de sí mismo. Aún así, la cita tiene su salsa. Y su razón. Suerte a ti también.

Mrs. Meaningless:

No me parece mal tener la voluntad de fabricarse uno mismo un momento dulce en caso de que la vida nos los espacie demasiado. Si lo consigues ya me contarás, estoy tremendamente interesado en ello.

jopapa dijo...

Aquest any per primer cop també vaig veure tota la cerimonia dels oscars recordant que vosaaltres no os la perdiu mai , la veritat no em va semblar motiu suficient per fer-me anar a dormir tant tard.

Jo també pensava que Rourke tindria una mena de reinserció o perdó , pero la seva vida l'ha triat ell i veritablement pot acabar sense ser l'ave fénix que semblava que l'oscar el podia convertir.

Recordo el capitol de Lex que descrius i realment la vida té unes realitats que semblen jocs i uns mals sons que malhauradament es converteixen en realitat , pero cada dia per sort surt el sol , encara que a vegades no el veiem.

Una abraçada