jueves, 8 de enero de 2009

29-. Balance de daños.



Bienvenidos. Dice mi ruido perro que ya que hemos llegado hasta aquí, para qué estropearlo pensando, pero creo que la frase no es suya.

 

Hoy no tocan anécdotas curiosas. Esta entrada iba a ser uno de esos vómitos que me asaltan de vez en cuando, pero antes de sentarme a escribir he ido a comprar naranjas con Noah and the whale en los auriculares, y al volver a casa, Pumba me ha recibido con su alegría acostumbrada, por lo que ahora estoy un poquito más a gusto en el mundo que antes.

 

Ha terminado el año, pero una vez más, no me noto distinto. Los paletas de al lado de mi casa siguen golpeando cosas del mismo modo en que lo hacían tres semanas atrás, y yo sigo acordándome de su familia cada vez que paso por delante de la obra y los golpes tapan la canción que sale de mi Ipod. Esta vez me hubiera venido bien despertar el día uno y notar que algo había cambiado, recibir una pequeña señal de que la mierda que he dejado tras mis pasos no va a volver a asomar la cabeza en mucho tiempo, pero no he notado nada, y no creo que haya sido por no estar lo suficientemente atento. Está claro que los años son estadios mentales, y yo ando bastante justo de autosugestión.

 

Eso sí, después de todo lo ocurrido, me siento como el astronauta que, tras un aterrizaje forzoso, se palpa el cuerpo sorprendido de que todo esté en el mismo lugar de siempre.

 

Al año que entra le pido ganar dinero con lo que escribo, seguir enamorado y que no se me muera nadie más. De hecho, ración doble de inmortalidad para todos los que quiero. En un plano más superficial, estaría bien que volviera Tom Waits y yo tuviera pasta para comprarme la entrada, largarme un mes a Nueva York en algún momento, y que Puyol levantara la orejuda el próximo mayo en Roma. Y que no falte el buen sexo.

 

Ayer terminé de corregir la segunda novela, y esta mañana la he mandado a la editorial vía Leach airlines. Ahora las dos pelotas están en su tejado. Teniendo en cuenta que la vez anterior tardaron más de cuatro meses en contestar, me viene de perlas que en un par de semanas se estrene la quinta temporada de Lost, no se me ocurre forma mejor de matar el tiempo que sólo implique a una persona. Y no, sé lo que estáis pensando, y muchas veces, masturbarme no es mejor que ver Lost.

 

Por lo demás, no nos dimos cuenta de que encima del teléfono había una gotera, y quizá sea por eso que no ha sonado en todos estos meses. Laura llamó a telefónica hace dos días y hoy nos han traído uno nuevo, así que ahora estamos preparados para recibir buenas noticias. La primera llegó ayer, mi padre se ha arreglado la bicicleta y hoy ha salido con su cuñado a dar una vuelta. Después de todo lo ocurrido, ésa es una noticia magnífica.

 

Y para terminar, un dato absurdo, cortesía de mi patrocinador.


En el Gran libro de los pechos, de la editorial Taschen, hay fotos de mil veintiocho pechos. El libro cuesta 39,99 euros, por lo que cada teta nos sale a un poco más de tres céntimos de euro.

 

Canción de la noche: 5 years time, de Noah and the Whale. Porque convierte al futuro en un niño gordo y estúpido, vestido con un ridículo traje de marinerito, al que es muy fácil batir en una carrera.

 

Parece que buenas noches.

9 comentarios:

Lorena Ceballos dijo...

Y osea que tu tellefono llevaba 4 meses sin sonar para nada y tu 4 meses sin usarlo para nada, y no habías notado su descompostura!

que bien!

Saludos a tu ruidoperro

Rosalie dijo...

Ganar dinero con lo que se escribe. Es un buen sueño, equiparable al de seguir enamorado.

Ánimo para aguantar las obras y suerte con la novela. Y el libro de la Taschen es curioso, pensé que sólo se dedicaban a arte más o menos gafapasta y erudito :D.

Saludos ;)

Cloe dijo...

Buen balance. Espero que se cumplan tusdeseos para este.
Buen año!
Saludos

Elisa dijo...

Espero que aquest any tinguem també ració doble de novel·les teves!!!!
Ptns

Verònica dijo...

El astronauta vuelve de un viaje y encuentra que todo està en el lugar donde debe estar, hasta su perro lo saluda moviendo la cola; apenas escucha su jadeo porque lleva mùsica en los auriculares... cuando se los quita oye que suena el telèfono luego de cuatro meses y es alli, en la distancia que alguien le cuenta que su padre saliò a dar un paseo en bicicleta, entiende entonces que el mundo sigue dando vueltas y que nada es mejor que nada, ni ayer ni mañana, todo màs de lo mismo, vida màs vida= dibles dosis de inmortalidad.
Me gusta mucho como escribis, quiero tu novela cuando se publique, me avisas y me la mandas via correo o algo asi.. ja! va a ser genial, yo harè un giro supongo! suerte y abrazo, Vero.

Chafan dijo...

Mañana Andresito se va a salir en el partit, empezando por ahí como cosa segura y a su vez, deseada...

ruidoperro dijo...

Lorena:

El problema de ese maldito teléfono era que jamás sonaba para traernos una buena noticia. Desde que le despedimos y contratamos a un primo suyo parece que la cosa está un poquito mejor.

Rosalie:

Lo bueno de Taschen es que publican absolutamente lo que les da la gana, y tienen una línea entre erótica y pornográfica, menos conocida que sus libros sobre pintores y grafittis, que es al mismo tiempo artística y divertida. Te recomiendo que ojees alguno en un vip's, y cuando lo hagas, procura que la vieja de turno que cotillee sobre tu hombro vea bien las fotos.

Cloe:

Muchas gracias, también te deseo lo mejor.

Elisa:

Ojalá. Si passa, et dec un exemplar.

Verónica:

Muchas gracias. El tuyo es uno de los comentarios más bonitos que me han dejado aquí. Si se diera el caso, prometo mandarte la novela, y olvídate de giros y demás.

Chafan:

Se te echaba de menos. Andresito se salió, como es normal, y esta noche espero que lo haga otra vez.

María Leach dijo...

àcid !!! com mola

Nayra dijo...

Que no se me muera nadie más: eso es lo que siempre pido yo.
Seguir enamorado: en mi caso, encontrar el amor o descubrirlo si es que está cerca.

Me ha gustado mucho tu balance de daños. A finales de 2009 haremos balance de alegrías.