sábado, 25 de octubre de 2008

21-. a las tres serán las dos.


Bienvenidos. Mi ruido perro cojea como un pirata borracho. Pero no se queja, no.


Viernes noche. Las doce y media. Despierto en el sofá con los dos perros encima y calambres en un brazo. En la tele, un reportaje sobre el Bagdad. La ciudad no, el garito. Un tipo ha decidido no casarse y para celebrar su falta de compromiso se deja grabar con la barriga cubierta de nata mientras una tipa le golpea la cabeza con dos tetas como balas de cañón. País de subnormales. No tengo un buen día. Laura, por suerte para ella, ha salido a tomar algo con Dani y alguien más.


Bach original flower remedies. Rescue. El escozor debajo de la lengua. Vuelvo a tener ansiedad. Supongo que porque el miércoles salí y me pasé un poco mucho. Me he enfriado mientras dormía y me noto la garganta irritada. Ayer me reventé el dedo meñique del pie izquierdo contra la pata de la cama. Sí, tan estúpido como suena. Dicho dedo luce ahora una amplia y bonita gama de colores que van del amarillo al morado. Igual se me cae la uña. En la tele un anuncio con Gasol.


Cambian la hora, a las tres serán las dos. Lo que significa que, a partir de mañana, se hará de noche entre las cinco y las seis de la tarde. Algo que siempre me ha tirado para abajo los otros inviernos. Me imagino, por lo que vengo arrastrando, que éste será bastante peor. Es curioso, porque soy un tipo más bien nocturno, y prefiero el frío al calor, pero no soporto el atardecer. Un psicólogo me dijo una vez que era miedo a la muerte, que a esa hora es cuando muere el sol, y que la analogía era bastante clara. Según él, eso también se relacionaba con mis problemas de ansiedad e insomnio. Aunque este tipo, después de estafar a varias personas, entre ellas mi madre, ahora cría ganado en Argentina, con lo que no tengo muy claro qué coño pensar. Saludos, Teno.


Cada vez que miro el reloj son las 22:22, o las 16:16. Una vez escribí un corto sobre un tipo al que lo más importante que le pasaba en su día a día era eso, hasta que una mañana cometía una buena acción y, al mirar el reloj, éste pasaba de 12:12 a 12:13. Es decir, de golpe su vida cobraba sentido. Lo tengo en el disco duro de este portátil en el que escribo ahora, junto con los otros cortos que jamás he dirigido. El corto, como es obvio, se llamaba 12:12. Luego descubrí que una banda, que me encanta, se llamaba igual.


Últimamente me ha dado por jugar a la ruleta rusa con el playlist de este blog. Me explico. Aquí deberían haber ido dos puntos (:), pero odio los dos puntos desde pequeño, al igual que el punto y coma (;). Me explico. Hay una canción que no puedo escuchar. Funeral, de Band of horses, por razones anteriormente explicadas. Pues bien. Me digo a mí mismo que si avanzo diez canciones y no aparece el dichoso tema me llamarán de la prueba que hice en Barcelona para darme el papel, o que si avanzo veinte y sigue sin aparecer publicaré la novela. De momento he ganado todas las partidas, pero el teléfono continúa mudo.


En la tele el anuncio de una diadema que alivia la migraña. Me pregunto si tendrán también para la neurosis.


Canción de la noche: One with the freaks, de The Notwist. Porque no hay nada peor que ser una medusa y encontrarte un cartel de prohibido medusas en la puerta.


Noches.

10 comentarios:

Niñapajaro dijo...

pues que tengas mucha suerte para el papel.saludos

Pi dijo...

1. Anoche me quedé dormida en el sofá y me desperté con el Bagdad de fondo.
2. A las 0:22 del 25 de octubre Ruido y Pi abrieron los ojos mientras un par de tetas golpeaban la cabeza estúpidamente sonriente de un pseudo soltero. Qué cosa.
3. Últimanente entrar en tu blog es emocionarme con la música, ahora suena Sigur Ros. Me emociona loq ue no conozco, y cuando lo vuelva a escuchar llevará la firma de quien me lo puso por primera vez.
4. El momento azul nocturno del atardecer es tremendamente triste. Lo he notado, auqneu me encanten los atradeceres de colores. No sé. Teno tendría su parte de razón: Sol sí o no, pero no a medias.
5.Lo aleatorio te traerá suerte, rey, ya verás. Ring Ring.;)
Un abrazo graaaaaande.

María Leach dijo...

Persigo maníacamente al editor para que se produzca pronto esa llamada. Estate tranquilo, porque la última vez también tardamos en pillarle. Confía en mí, que las esperanzas no son falsas, sino verdad de la buena ;)

Escritorazo!!!!

Muaks!

ruidoperro dijo...

Bambinaucello:

Gracias. A ver qué pasa.

Pi:

Me imagino que la imagen fue tan grotesca para ti como lo fue para mí. La verdad es que los dos daban mucho asco. Qué curioso q tb te pasara, y qué curioso lo que cuentas del atardecer, nunca lo había visto así. Las medias tintas no gustan.

María:

Tranqui que tardarán igual que la primera vez. Ya no me quedan uñas, pero sólo podemos esperar. En ti confío todo. El lunes empiezo con la segunda. Petons.

María Soledad dijo...

Y de este lado del charco... ahora son las 12 de la noche, pero en realidad adentro mío sé que son las 11... y me duermo una hora más tarde. Esto del cambio de horario tiene a todo el mundo patas para arriba.

Le dejo un beso, señor.

Que ande usted bien.

Soli

Lui Lu dijo...

Me he levantado a las diez y resulta que eran las nueve y que Ludo me lo ha dicho desde su habitación: C'est (perdón por los dos puntos) une heure de moins! Y no he sabido muy bien si debía volver a meterme en la cama.
Una hora menos o más, yo lo que odio son los domingos.
La ruleta rusa de tu página ha empezado a hacer sonar Lilac Wine y a mí me ha traído recuerdos de un cuarto de baño y una pared blanca y un pueblo al que me temo que no volveré y una letra de Jeff Buckley colgada dentro, dándole el sol. Supongo que sólo en los pueblos de tus sueños uno puede permitirse tener una ventana de ese tamaño dentro del lavabo.

No sé qué será tener miedo al domingo. Pero me temo que lo único que hacemos es cargar todo de significado, un poco por superlativizar la vida. Como diría mi profesor de género literario, por arrastrarla hacia nuestra propia realidad, por hacerla real, vaya. Así que seguro que todos estos resultados de nuestras particulares ruletas rusas significan algo.

Lo siento, te he dejado un post de domingo.

chafandika dijo...

De ser cierto todo eso que se cavila y luego se cumple yo no sé entonces qué venga a significar que a mi el reloj del móvil a las 3.57h de esa noche lo encendí y se había retrasado solito 2 horas. Me da hasta miedo.

S está firmando ya con su link lo que pasa que no te enteras. Va a ser el ruido.

Elisa dijo...

Si t serveix jo també faig aquestes coses, apostes personals contra cosetes que més o menys pots controlar... Sempre acabo guanyant l'aposta, no sé si el plat fort sempre vé acompanyant...
Espero que tot surti bé! I que t soni el telèfon de qui vols i amb les respostes que esperes. Espere, que l'aposta personal s'acompleixi.
Ptns

Anónimo dijo...

Me gusta.
Mucho, supongo.


MO.

ruidoperro dijo...

Solita:

Yo no tengo tan claro que sirva para algo, lo del cambio de hora, digo, porque todo lo que se ahorra el mundo en electricidad lo pierde en concentración, yo aún no me hallo. Lo mismo le deseo, muchacha.

Lui:

2 conceptos muy inspiradores en tu mensaje.

1- Escuchar a Jeff Buckley es como andar descalzo por el filo de una navaja. A mí, a veces me hace sonreír y a veces lo contrario, y cada nota viene también, como en tu caso, como un recuerdo.

2- Matan más gente los domingos que las pistolas. La frase, por mucho que quiera, no es mía. No sé de dónde la saqué, la leería en algún lado, pero anda cargada de razón.

Besos.

Chafandika:

extraño suceso el que nos narras. Iker no-se-qué se estaría relamiendo de gusto. Ya he encontrado a Montoya aka S, debía ser el ruido, o que estoy algo absurdo. Por cierto no te lo he dicho nunca, pero me encanta la historia de tu nombre.

Elisa:

Merci, suposo que és una mania bastant extesa, hi ha molts més neuròtics pel món del que ens pensem.

Mo:

Gracias. Muchas, supongo.
En serio, viniendo de ti, especie de terrorista de la palabra, lo aprecio mucho. Por cuerto, vuelves a estar en mis links. Vaya odisea encontrarte, que te cuente chafan.