jueves, 16 de octubre de 2008

20-. After hours


Bienvenidos. Las ojeras de mi ruido perro parecen oscuros marcos alrededor de sus ojos.


No hace mucho, Chafandika me comentaba que cualquier día de estos me leía una de mis borracheras. Pues sí. Esta mañana, a las ocho, he irrumpido en mi habitación borracho como un cosaco y con la cara, el cuello y los hombros llenos de purpurina dorada. Laura ha abierto un ojo, se ha reído con ganas y se ha dado la vuelta para intentar seguir durmiendo. Tengo suerte, lo reconozco.


Todo empezó a las once, en casa de Ricard. Habíamos quedado para jugar un rato a la Wii, reunión de testosterona, nada especial. Pero Gorka había preparado un brebaje a base de ron, cerveza, limonada y azúcar moreno. Exacto, sabe igual que suena. Después de vitaminizarnos y hartos de jugar a golf bajamos al Pandora, pero estaban cerrando. Lo intentamos en el Contraclub, pero también estaba cerrado, y terminamos en el Marula. Dos cervezas después volvíamos a casa, pelín contentos, pero nada demasiado remarcable. Al entrar en la Plaza vi que la persiana del Pandora aún estaba a medio bajar, e intenté convencer a Ricard y a Enrique para tomarnos un último chupito. Me abandonaron a mi suerte. Huyeron como cobardes. (Espero que estéis leyendo esto, cabrones).


En el Pandora estaban Saqui, la camarera, y Pat. Pat es una chica que lleva entrando y saliendo de mi vida sin avisar desde la época en que fuimos inmortales, desde esa Barcelona lejana y borrosa. Evidentemente, había mucho de qué hablar. Ponme un tequila, a mí un pacharán, qué tal todo, pues ya ves, me he mudado, no me contestas las llamadas, verano jodido, bla, bla bla.


Media botella de tequila después estábamos en un taxi camino del Wurlitzer, Saqui, Pat y yo. Poco antes, habíamos bajado un mueble de casa de Saqui a la calle, no me preguntéis por qué, ni recuerdo qué mueble era ni por qué lo abandonamos en la plaza.


Allí nos encontramos con Un, al que tampoco veía hacía tiempo. Estaba con otra gente, las chaquetas puestas, se iban al Lady Pepa. No me acuerdo dónde queda, en la travesía de tal santo, pues allí que nos vemos. Tardamos más de una hora en encontrar la puta travesía del santo, menos mal que Pat se había llevado las copas del Wurli dentro del bolso, nos reconfortaron en nuestra aciaga travesía.


En el Pepa nada digno de destacar, qué quieres, para una noche de martes. Eso sí, acompañamos nuestros rones con un plato de lentejas que estaban santas. En un momento, Pat se sacó una teta y se la acarició con una botella de cerveza para ahuyentar a un italiano baboso. A pesar de lo equivocada que pueda parecer la táctica, funcionó. Supongo que, partiendo de la base de que Pat es capaz de sacarse una teta en un garito, no le importará leerlo aquí. Luego nos unimos al grupo de Un y tuve una conversación bonita con él. Siento lo de tu madre, gracias, me jode que desde un tiempo parece que estemos en bandos separados, a mí también. Perdimos a Saqui entre la teta de Pat y la conversación con Un. Para cuando cerraron el Pepa, lo mismo me daba andar en vertical que en horizontal que hablar un idioma que otro, así que seguimos a los de Un a otro garito, que resultó ser un bar lleno de travelos situado en algún punto entre Malasaña y Chueca.


Allí estaba la chica de la purpurina. Una tipa que había estado berreando en el Pepa acompañada de una guitarra. Una pija vestida como una hippie que soltaba términos como armonía o energía positiva cada dos frases sin pudor alguno. Mientras me explicaba algo que no entendí, sacó un frasco de purpurina de su bolso y me embadurnó cara y cuello. Para cuando me di cuenta de lo que había pasado, Un y Pat se partían de risa señalándome, la chica me miraba orgullosa de su obra de arte y yo parecía un extra de Priscilla, la reina del desierto.


El bar de travelos cerró y la chica de la purpurina nos propusó a todos ir a su casa a bañarnos en la piscina. Alguien objetó que no había drogas, alguien que era muy tarde. Cuando descubrimos que la casa y la piscina estaban en Las Rozas le dijimos que fuera yendo a llenarla y nos esperara sentadita.


Me despedí de Pat y Un, que llevaban otra dirección, y me puse a andar por una calle que supuse que desembocaba en Gran Vía, o cerca. Me crucé con dos travelos enormes que me pararon y me pidieron tabaco. Las invité a fumar a las dos. Una de ellas, negra, mucho más alta que yo, facciones de catálogo y voz cazallosa, me dijo que si quería follar conocía un hotel cerca. Yo les encendí los cigarros, les dí las gracias y les dije que quería mucho a mi novia. Ellas se miraron y rieron. Seguí andando.


Al despertar, he buscado la tarjeta de crédito y el móvil, que seguían en sus bolsillos correspondientes, me he tomado un antalgín, me he acordado de que hoy justo se cumplía un mes y me he vuelto a dormir. Mañana tengo que acordarme de llamar a la otra punta de país.


Canción de la noche: The way we get by, de Spoon. Porque es cierto, así somos.


Insomnes noches.


10 comentarios:

chafandika dijo...

mmmmmmmmmmmmm.......ay, joder.

Algún que otro garito de esos me los conozco, me entra claustrofobia de recordar uno de ellos. La última vez que salí entre semana por ahi (ya hace) acabé descalza cagándome en alicante pues esa era la única referencia que recordaba de mis zapatos y bueno, allí anduve dando saltitos en la plaza cibeles intentando encontrar el buho que me llevara al barrio y que nunca recuerdo si es el 13, el 14, el 15 o el 16, tú date cuenta.

Es lo que tiene.

Ah, por cierto, la reSpueSta a tu pregunta la tieneS allí miSmo donde preguntaSte, no digo máS, no vaya a Ser que como va de antiSocial por la vida luego no me ajunte o algo...

Y me he quedao ya con tu cara, que lo sepas, alguna noche en alguna esquina de algún punto de gran vía nos acabaremos peleando por un arroz y si no, al tiempo.

Elisa dijo...

Deu n'hi dor! Jo no recordo una festa així de llarga des de les que s'havien fet al piset fa anys! A veure si se'n munta alguna de nou!!!
Ptns i ànims

MONTOYA dijo...

¿Sabes? me mola un huevo cómo describes MadriZ en tus entradas porque es como si yo fuera caminando por allí pasando de la Puerta del Sol a Chueca bla bla bla.
No sé, yo es que soy de Barna y de los madriles sólo conozco Getafe y los sitios esos turísticos tipo la Sagrada Familia, Las Ramblas o el Barrio Chino y Barna dista mucho de ser simplemente eso con lo cual deduzco que por allí debe suceder más o menos lo mismo.
O no.

Laura (¿era Laura, no?) es guay, sí, no lo dudes ni un instante.
Quedan pocas Lauras por ahí.


MO.

P.D.: Creo que la Chafan está preocupada porque ha encontrado a alguien más antisocial que ella y le jode que te cagas. Bah.
P.D.2: Puedes colocarme en esa lista de la que te hice quitarme.
Era una época jodida de mi vida (bloguerilmente hablando, digo) donde intentaba escapar de un loco maníatico que se creía que se había enamorado de mí o algo así.
Bah.

Anónimo dijo...

M'encanta com escrius. M'encanta com transmets les paraules. M'encanta la música que sona. M'encanta Ruido perro.


M'encanta que aquest final d'estiu ens haguem conegut una mica.

us esperem a Palamós*

EliMatas

Pato dijo...

Pues mira te cuento yo mi noche de ayer:
Llegué a casa a las nueve menos cuarto después de toda la mañana en la uni y toda la tarde dando clase de inglés a "esos locos bajitos" (si pudieses oír cómo me rechinan los dientes!). Cené los restos que me habían dejado, me metí en cama y seguí leyendo el fascinantísimo "Cómo se hace una tesis" de Umberto Eco, para mi también fascinantísima clase de Documentación Aplicada. Caí rendida y amanecí con la luz aún encendida y el móvil todavía enchufado al cargador...
Ay... ¿de dónde saco tanta imaginación? De mi vida social, no, está claro.
Bico y ánimo.

Anónimo dijo...

Ruido perro es un gran viajero, llega a un monton de sitios, sin ni siquiera saberlo... aun así, cuando le busco, siempre esta ahí, y eso me relaja.

Hoy simplemente me dejo llevar, escuchando sus canciones, con la esperanza de que me arrastren a otro lugar. Algunos días son sus palabras, ortos su gusto por la buena música, los que intentan saciar mi necesidad de abstraerme, de salir de aquí sin moverme.

Tengo apenas una hora antes de volver a la rutina que me da de comer y quiero que rudio perro me saque a pasear. Dejaré que a se adueñe de mi unos minutos...me apetece.

Me gusta cuando ruido perro dice que es extrañamente divertido no entender un carajo de lo que nos rodea, cuanta razón...
Siempre hay palabras que se ganan uno de esos rincones "vip" en tu cabeza, esos versos que permanecen en primera fila, por encima del paso del tiempo. Ruido perro me los sirve en bandeja de plata a la hora de tomar el te. Es cuando me relajo, me quito los zapatos, e intento desaparecer.

A veces no lo consigo...

Hoy por ejemplo no alcanzo a darle al boton que desonecta mi cabeza del mundo real.
Será dificil que ruido perro me saque a pasear, pero a cambio le escribo algunas palabras para agradecerle todas las ocasiones en las que me lleva con él, de paseo.

Sabes que estoy aquí, aunque casi siempre te escriba con tinta invisible.

Un abrazo y hasta pronto.

Por cierto,yo tambien fuí inmortal, y me alegro muchísimo que nos soltaran en el mismo patio.

Anónimo dijo...

aquí el comentario frívolo

el título de tu post es un poco...

disco dance, house music, afer hours, los micrófonos

Elisa dijo...

M'impressiona bastant una cosa: no conec gaire gent que escolti john zorn, la veritat! A mi m'agrada però no és fàcil trobar gent que l'apreciï.
Ptns

María Soledad dijo...

Hace mucho que no pasaba por aquí. Te dejo un beso desde este lado del charcho.

Y tu blog es increíble.

Saludos!

ruidoperro dijo...

Chafandika:

Debías llegar a tu casa con las plantas de los pies para enmarcar y colgar encima del sofá. Je. Vaya noche. Gracias por lo de S, pero creo que ha borrado el blog, una lástima. Y queda pendiente lo de la pelea, tú acércate y dame una colleja, y ya sabré quién eres.

Montoya:

Es exactamente como dice. laura te manda un beso. Y te volvería a colocar pero soy incapaz de encontrar tu blog. A ver si te pasa y me dejas la dirección.

Eli:

Hola guapa!!!! Gràcies i igualment, a veure quin dia ens pengem de la olivera.

Pato:

No te creas, la mayoría de mis noches son igual que la que me cuentas. Deberíamos poder borrarlas y pasar directamente a lo interesante. ¿No?

Anónimo 1:

Creía tener claro quién eras, pero cada vez que releo tu mensaje ya no me lo parece. En cualquier caso, si fuiste inmortal estabas cerca. Muchas gracias y un beso. ¿Rubio?

Anónimo 2:

El título venía por la peli de Scorsese, pero aceptamos Tata Golosa como... ¿Zorra sin talento?
En cualquier caso me has hecho sonreír.

Elisa:

Gràcies. The big gundown es un dels meu 25 discos preferits. I aquestes nits apareixen de tant en tant. a veure quin dia estem dins la mateixa.

María solita:

Qué gusto volver a verte por aquí. Beso recibido y otro mandado. El tuyo más. Hay que ser muy valiente para escribir poesía, yo no lo soy.